Vaya que Dios se nos hace presente en tantas cosas que a veces, aunque parece fácil negarlo y querer decir NO, no puedo creer que esté ahí, ¡¡carambas!!, simplemente a la vez es inevitable saber que sigue estando en algún lado y tenemos que encontrarlo.
¿A dónde te escondiste, Amado mío
y me dejaste con gemido?
Como el ciervo huiste,
habiendo herido;
salí tas ti clamando, y eras ido.
¿Dónde estás Amado mío?, ¿dónde estás?,
¿dónde estás?
Pastores los que fuerdes
allá por las majadas al otero,
si por ventura vierdes
a Aquel que yo más quiero,
decidle que adolezco, peno y muero.
Buscando mis amores
iré por esos montes y riberas;
ni cogeré las flores
ni temeré las fieras,
y pasaré los fuertes y fronteras.
¡Oh bosques y espesuras
plantadas por la mano del Amado!,
¡oh prado de verduras
de flores esmaltado!
decid si por vosotros ha pasado.
SAN JUAN DE LA CRUZ
Pues les dejo esta reflexión tan hermosa, y luego pondré más cosas de él, se está volviendo mi maestro del amor en muchos sentidos y ya verán poco a poco porque. Por lo pronto, ¿diganme si no es una fregonería? Almenos conmigo sí le dió en el ¿dónde estás? Pero ya verán después como todo va fluyendo al fin hacia "La fonte", compartiré eso con ustedes después. SMNP




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