Saturday, November 25, 2006

La tendencia Sexual*

La tendencia sexual, hablada sin las desviaciones tan comunes actualmente, es una inclinación natural del ser humano según la cual se perfecciona interiormente.

Así, como seres sexuados, nos desarrollamos interiormente pero también exteriormente al buscar nuestra complementación con las características psico-fisiológicas del sexo contrario. Lo especial es que, a diferencia del animal, nuestra atracción no va en general al sexo contrario sino hacia una persona de ese sexo opuesto que las posee. Y podemos hablar también de amor, ese amor que es voluntario y libre ya que nosotros lo encaminamos a la persona deseada.

Además, la especie humana simplemente no podría existir sin la tendencia sexual y sus relaciones entre hombres y mujeres. De hecho, la existencia de la especie es el primer fin que posee la impulsión, dándole así a esta tendencia un significado existencial, que a la vez está alimentado con el amor de la pareja y el amor a esa nueva existencia de la que estarán siendo mediadores, la existencia de su hijo.

La iglesia-personalista ofrece una interpretación muy adecuada a la dignidad debida de toda persona, y dice que el fin primordial de la tendencia sexual o impulsión (en el amor conyugal, como es más digno) es la procreación de los hijos, su fin secundario la ayuda mutua y el tercero el remedio a la concupiscencia.
En palabras de alguien totalmente sabio:
“Ese es el carácter que posee el amor conyugal en su plenitud, el amor del hombre y de la mujer que conscientemente han decidido participar en el orden de la existencia y servir a la especie homo”
Karol Wojtyla.
MöÖnîë*

AMOR FUGAZ - parte III -

Como diría Tarrasa “así como uno no se enamora sólo porque quiere, tampoco se enamora sin querer”, los sentimientos reales los cachamos y los queremos adoptar pero nos encontramos con el problema de que todo gran sentimiento, principalmente el amor, se ve lleno de obstáculos necesarios para salir adelante, para hacerlo crecer más y más y no estamos acostumbrados a luchar contra ellos, todo lo que se torne difícil ya no es “trabajo para nosotros” por ello nunca alcanzamos esas experiencias que nos hacen crecer y madurar, tenemos que abrir más nuestra mentalidad a que las cosas que verdaderamente valen la pena van a costar, y vamos a tener que acostumbrar nuestra voluntad a estas luchas constantes que nos van a hacer crecer, pues si el sentimiento no es aceptado nunca va a explayarse en todas las maravillas que tiene para mostrarnos.
Ciertamente las sensaciones fisiológicas, el afecto, son necesarios para hacer crecer ese sentimiento de amor, para que la voluntad tenga un impulso más tangible en ese momento inicial en el que la sustancia verdadera del amor no es perceptible tan fácilmente, pero definitivamente ese impulso no lo es todo.

Debemos lograr aplicar nuestra racionalidad de una forma en la que adaptemos nuestra voluntad y nuestro sentimiento, concurriendo todos en el amor, y haciéndolo crecer y sobrepasar los límites, haciéndolo duradero y profundo, y fuerte al superar cada uno de los obstáculos presentes exactamente para que después nos recordemos que valía la pena, que la persona es el impulso, que la persona es la indicada y única, y no como un objeto intercambiable tras las noches que pasan, sino como ese hombre subjetivo con una intimidad tan especial de la que soy partícipe en pequeñas porciones aumentando cada vez más y más con el paso de las experiencias tanto buenas como malas.
Porque al amar verdaderamente se ama con todo lo que uno es y no nos conformamos con sentirlo, queremos expresarlo y romper las barreras haciéndolo cada vez más grande y perfecto, y conociendo poco a poco esa infinidad de sentimientos y sensaciones que van implícitas en el amor, el jefe de todos los sentimientos, el más complejo, el más difícil de complacer, pero a la vez el más satisfactorio e íntimo de todos.

¿Puede acaso una persona, después de conocer lo que es amar, arrepentirse de haberlo sentido?, ¿podemos dignarnos entonces a privar a la gente de que lo sienta?, Antes al contrario, debemos luchar por que todas las personas puedan ser partícipes de esto y hacerles notar todo lo que se están perdiendo al buscar las relaciones sencillas y rápidas, en vez de desvivirse por un ideal compartido y único.

Lo que hay que hacer se dice muy sencillo pero se cumple muy difícilmente: hay que actuar según nuestra naturaleza humana, contra todos los factores externos entre los que nos encontramos que lo que buscan es dirigirnos a otros lados creados por el hombre y no por aquélla dirección natural puesta desde el inicio en nosotros por “aquél de arriba”, por el motor inmóvil, o por el origen natural de la vida, cualquiera que sea la causa eficiente que queramos ver, nuestra naturaleza es una, nuestra teleología también, y va encaminada a amar desmedidamente, a sentir tan profundamente cómo somos capaces de sentir, con la razón indicándonos el camino y nuestro sentir motivando nuestra voluntad.
*MöÖnîë*

AMOR FUGAZ - parte II -

Una mujer es capaz de sentirse enamorada y entregarle el mundo a otro después de pasar una agradable noche con un joven que la ha sabido conquistar, poco han hablado de si mismos, poco es lo que saben a profundidad pero se deciden rápidamente a llegar hasta los confines más íntimos con el pretexto de que lo que sienten es verdadero, las personas pierden su intimidad en una noche en la que lo único que estaban haciendo era dejarse llevar por las deliciosas sensaciones que su cuerpo producía, aquél grato sentir en el que todo es placentero y parece que nada puede estar mal, pero ¿qué pasa la mañana siguiente en la que despiertan y se dan cuenta que todo fue un error y que nada era lo que parecía?. También la distancia es un impedimento actual en el que las relaciones ya no son tan profundas como debería ser, el matrimonio parece que está ahora regido por la ley de la oferta y la demanda, pues tenemos tantas opciones que hay que elegir por eliminación de caracteres y no guiados por un sentimiento profundo, el más complejo al que quizá el hombre estará expuesto: el amor.
Muchas relaciones se dan de esta manera… ¿por qué los matrimonios no duran más que un año?, ¿Por qué los noviazgos son considerados largos si llevan ya mas de dos meses?, ¿por qué es que tienes que ser un “loco” si vas a andar con una chava que no esta “abierta a tus afectos”?... Todo esto se resume en lo que Eduardo Tarrasa llama “inmadurez afectiva”, y tiene razón en nombrarla así. En la modernidad, nos confundimos y creemos que vivimos cosas muy profundas pero no hemos logrado trascendernos a nosotros mismos, nos estancamos en un nivel fisiológico complaciente, no vamos más allá, y lo peor, ya no conocemos que puede haber un más allá.
Los sentimientos superficiales son los que nos mueven porque son instantáneos y más fuertes al parecer, y porque además son los más sencillos; en otras palabras porque son los que cumplen las características que requiere el hombre actual: accesibilidad, velocidad y certeza.
Ahora todos carecemos de madurez afectiva, y por lo mismo somos muy inestables, por lo tanto lo son también nuestras relaciones. Luchamos diariamente contra el destemple que existe entre nuestros sentimientos profundos y las sensaciones fuertes, y por naturaleza lo hacemos pues nuestros sentimientos son duraderos y no pueden ser reprimidos sin que la persona se vea gravemente afectada. Por eso no estamos contentos con nuestras relaciones, por el hecho de que al ser humanos no actuamos por instinto, aunque muchas veces se demuestre lo contrario; debemos actuar con pasiones, con sentido y razonamiento del ‘porque’ se hacen las cosas, no deberíamos hacerlas de una forma impersonal, pues nuestro sentimiento nos dirige hacia algo en concreto, a enamorarnos de algo en particular, de esos elementos característicos que hacen que reaccionemos y nos empeñemos en algo, eso es lo que nos mueve en realidad, nuestro sentir hacia las cualidades específicas de las cosas que nos enamoran, nos atraen y nos apasionan, que nos dan vida.
El amor, el querer a una persona, no puede seguir como se ha estado llevando éstos últimos años, de una forma general, reprimiendo verdaderos sentimientos, tenemos que adoptar la esencia de nuestra racionalidad y aceptar nuestra sensibilidad y hacerlas uno, en eso consiste el que maduremos emocionalmente, y formemos nuestra intimidad y la compartamos inteligentemente.
*MöÖnîë*

AMOR FUGAZ - parte I -

El mundo de hoy parece ser el mundo que más fácil se enamora de todo, a cada rato escuchamos sobre el nuevo novio de mi amigo/a, o sobre lo bien que la pasaron en la noche, respecto a la prueba única de amor que ha sido entregada y sobre lo “chidos” que son nuestros amigos. Todo en la actualidad está hecho con una “pasión” sin igual y que según dicen será duradera.
Los antros son el lugar más común donde se puede encontrar un joven, entre los 17 y 25 años, el sábado por la noche; son el punto de reunión más importante en base al cual se crean todas sus relaciones, aunque no son todos los que acuden a estos sitios.
La gente divertida y popular debe salir las noches a esos lugares, pero los jóvenes más tímidos y reservados no van siempre al antro, muchas veces pueden quedarse en su casa pero sentir que salen y conocen el mundo, ¿cómo?, sencillamente prendiendo la computadora; el Internet es ahora otro medio de comunicación por medio del cual la gente tiene sus relaciones afectivas y también amorosas. Y así como éste hay mil medios novedosos por los cuales todos hoy sienten que están por los cielos, ya sea por sus amigos inseparables o por su novio perfecto. Sin embargo nos preguntamos, ¿cómo es que pueden las personas relacionarse profundamente en base a “convivencia” sin diálogo en la que el alcohol, la música y sus cuerpos son su única comunicación? O ¿cómo es posible llegar a conocer bien al otro únicamente por lo que dice ser, por lo que escribe y por lo que nos plantea como real?, estamos cayendo en un mundo en el que ‘lo verdadero’ tiene que ser creído por fe puesto que no nos damos el tiempo ni el lugar para nosotros mismos comprobar que las cosas existen, así pues creemos que tenemos una gran amistad porque “invitó las cheves” o porque “escribió que me quería”.
Nuestro mundo de pasión esta quedándose terriblemente estrecho pues está cayendo únicamente en sensaciones, y vivimos con acciones de hombres mas no humanas. Tras todas estas situaciones nos percatamos que la velocidad en el mundo no se da solo en los negocios o cuando vamos de compras, sino que también en los aspectos más íntimos de uno, y sus relaciones, nos encontramos de prisa.
*MöÖnîë*

Wednesday, November 22, 2006

“EL HOMBRE ¿UN COMPUESTO HOMOGÉNEO O HETEROGÉNEO?” - parte III -

Todos nosotros buscamos definir a la persona y catalogarla y hasta nos vemos afectados con éstas definiciones a la hora en la que queremos poner en acto nuestras novedades científicas y nuestro confort ante la vida, ante su comienzo y su fin. Es importante que recordemos que lo característico de la persona es exactamente su subjetividad, y que no podemos pensar siquiera en objetivarla porque estaríamos definiendo algo completamente distinto a lo que es el ser humano. Aquí mismo es donde entran esas diferencias tan complementarias entre personas, entre razas distintas e ideas diferentes. Podríamos referirlo diciendo que “cada persona es un mundo”, dándole un enfoque de particularidad en cuanto a su existencia, no de relatividad en la verdad.
Podemos dejar aún más en claro esa igualdad y necesidad entre los hombres con lo que Yepes Stork nos explica respecto al ser humano y su lado objetivo y subjetivo. Para él todos por igual podemos responder a un ¿qué somos? Que se refiere a esa esencia o naturaleza humana, a lo que nos hace ser lo que somos y no otros, por eso mismo es que seas de la tez que seas y hables el idioma que hables, siempre formaremos parte de la sustancia humana y seremos como consubstanciales seres perfectibles y libres. Pero además dice que no sólo respondemos objetivamente sino que nos explicamos subjetivamente, muy caracterizados por lo que somos como seres únicos e irrepetibles, como un ser que posee intimidad, que es ese grado máximo de inmanencia que sólo nosotros alcanzamos, y que además tiene una manifestación que puede ser tanto corporal como por medio del diálogo, y que una vez más se muestra representada en su libertad.
De esta manera ¿qué puede intentar cualquier tipo de comercio o presión social para poder tener el derecho a degradar al otro sólo por sus alcances económicos o culturales?, y ¿en qué manera pretende demostrar la inexistencia de esa consubstancialidad e intimidad? Si, acercando un poco más esto, con el simple hecho de mirar a los ojos de cualquier persona podemos alcanzar a conocer todo aquello que está pensando y sintiendo en ese momento, y podemos transmitir muchísima más información de la que se adquiere durante muchos años de estudio y además llegar a sentirnos identificados con él. Que se separen los hombres por lengua o color y se jerarquicen como si las dignidades de cada cual estuvieran expresadas en accidentales irrelevantes, es una demostración total del lado irracional que suele presentar muchísimas veces el ser humano, en el que lamentablemente no se concibe como el grandioso ser que es, sino como el animal más fuerte de la selección natural que Darwin nos planteaba y que además es selectivo dentro de su misma raza o su mismo género.
Hay que luchar por lograr ese compuesto excelente al que estamos llamados todos, por poder encontrarnos como seres humanos con expresiones distintas de nuestra intimidad única y luchar los unos por los otros sin diferencias irrelevantes. Hay que buscar demostrar nuestro ser racional y superior, y darnos cuenta que nosotros y nuestras circunstancias no son las únicas que dirigen el mundo, pero sí lo son nuestros contextos en conjunto y nuestro compuesto homogéneo que debería regir nuestra contemplación y admiración diarias a la vida, para explotar al máximo lo que somos y, en complementación, podemos llegar a ser.
MoÖnîe*

“EL HOMBRE ¿UN COMPUESTO HOMOGÉNEO O HETEROGÉNEO?” - parte II -

El intercambio de cultura ha alcanzado un nivel mundial, pero lamentablemente nos ha obligado a la alienación de la misma, ahora o se está dentro de esa gran masa mezclada de ideas y comercio, o se está totalmente fuera y se sufren las consecuencias. Una parte característica de aquellos que no pertenecen al “montón”, son nuestros indígenas que se han visto gravemente afectados por la globalización actual. Según nos dice Alejandro Llano “el relativismo, la concepción de los derechos humanos, la idea y práctica de la sexualidad, y el consumismo son cuestiones de las que nadie puede considerarse al margen”. Y efectivamente a causa de nuestro mundo comercial, éstas 4 características no excluyen a nadie. Podríamos decir que el relativismo no es algo que afecte a nuestras etnias, las cuales defienden con fuerte convicción sus creencias y costumbres así como sus derechos, pero ¿qué pasa cuando el medio con el que tienen que convivir ellos es puramente relativo? Se topan con un mundo que no busca perfeccionarse si no conformarse, un mundo que no vive intentando buscar la verdad del ¿por qué vivir? Un mundo que no piensa ni esta interesado en pensar, y cuando el indígena se da cuenta de ésta realidad, de ésta incompatibilidad con las personas que ya parecen no interesarse por las cosas que ellos consideran importantes, se aísla; partiendo por éste punto ya hay un indicio de diferenciación entre dos seres humanos iguales.

Dándole continuación a esto, los derechos humanos han sido terriblemente degradados y olvidados a causa de esa misma relatividad que hoy dirige las mentes de las personas, éste mundo relativo que Locke creó, en el que le quita esa distinción al hombre como tal, pone en un desorden impactante los valores y su prioridad, de tal manera que las personas pueden una vez más darse el lujo de justificar sus actos en base a teorías que discriminan al ser humano eliminando ese derecho natural que se les es dado por su esencia propia. Así despreocuparme por mi hermano indígena y su condición es totalmente válido, pues “mi realidad” no está regida por características imaginarias dadas por una esencia, sino que el valor de la persona está dado por la capacidad de moverse en el mercado y la cultura globalizada. Además esa tolerancia extrema que nos permite una sexualidad desbocada llega hasta los hogares de todos, pues tanto las familias de las grandes ciudades como de las pequeñas rancherías se ven afectadas por problemas que incluyen agresión física y sexual; el consumismo también está a la vuelta de la esquina pues, tal cual, sólo es necesario caminar unas casas para llegar a la tienda que nos ofrecerá no lo más sano ni conveniente para el cliente, sino lo más económico y vendido por esa idea de que “es necesario”. Éstos dos últimos puntos tienen una profundidad que no alcanzaremos en éste ensayo pero es importante considerar que son factores que afectan altamente esa distinción entre seres humanos y que a la vez es algo que sufrimos todos por igual.

Con todo este conjunto de características del mundo moderno podemos ya ir dando forma al ¿por qué? Nos separamos tanto unos de otros, e inclusive al porque nos rechazamos tanto entre sí. A veces parece muy cotidiano todo esto, y a veces ni siquiera sentimos que somos parte del problema, pero es que en verdad nos hace falta abrir los ojos al grandísimo y hermoso mundo que tenemos por delante y a todas esas maravillas que están estratégicamente puestas en un orden magnífico. Como hombres modernos nos encerramos tanto en los globos del mundo particular, que no nos percatamos de ese complejísimo compuesto que es nuestro hogar, nuestra nación y nuestro mundo entero.

MoÖnîe*