Saturday, March 29, 2008

The winner takes it all

Jeje pues, andando un poco "retro" y de regreso scuchando mi musica... me encontré este video que realmente creo que es mejor escuchar la pura canción que ver el video jaja pero lo subo anyway para compartir con ustedes canciones bonitas (más allá de mis kumbia y la banda que a más de algunos puede molestarles jaja).
PD-esta, hermanito, va pa k tu la skuches tmbn!! jaja se que la disfrutas y t iega iwal k a mi!! jaja asi que enjoy it* love ya!

Friday, March 28, 2008

La Fonte...

Que bien se yo la fonte que mana y corre,

Aunque es de noche.

Aunque es de noche.


Aquesta eterna fonte está escondida.

Que bien se yo do tiene su manida.

Aunque es de noche.


Su origen no lo se pues no lo tiene,

más se que todo origen de ella viene.

Aunque es de noche.


Sé que no puede ser cosa tan bella,

y que cielos y tierra beben de ella,

Aunque es de noche.


Bien sé que suelo en ella no se halla,

y que ninguno puede vadealla,

Aunque es de noche.


Que bien se yo la fonte que mana y corre.

Aunque es de noche.

Aunque es de noche.


Su claridad nunca es oscurecida.

Y se que toda luz de ella es venida.

Aunque es de noche[...]


El corriente que nace de esta fuente

bien sé que es tan capaz y omnipotente,

Aunque es de noche.


El corriente que de estas dos procede

sé que ninguna de ellas le precede,

Aunque es de noche.


Aquesta eterna fonte está escondida

en este vivo pan por darnos vida.

Aunque es de noche.


Aquí se está llamando a las criaturas,

y de esta agua se hartan, aunque a oscuras

Porque es de noche.


Aquesta viva fuente que deseo,

en este pan de vida yo la veo,

Aunque es de noche.


Que bien se yo la fonte que mana y corre.

Aunque es de noche.

Aunque es de noche.



San Juan de la Cruz


Otro fragmento más de San Juan de la Cruz... ¡que místico! oh mi Dios, jajaja... Ps este bato, le ha sabido dar al clavo, digamos que masomenos es mi estado en este momento, y mi calma y mi paz están, no las quiero mover... aunque es de noche, aunque es de noche...
Espero sus comentarios (en persona o x aki) pues este sí tiene mucho de donde sacarle jugo (y un jugo k jamás podré exprimir del todo, creo).

MatrimÖnium*

[...] Dejad que los vientos de los cielos dancen entre vosotros.
Amaos el uno al otro, pero no hagáis del amor una atadura:
dejad más bien que haya un mar meciéndose entre las costas de vuestras almas.

[...] Y estad juntos, pero no demasiado juntos:
porque las columnas del templo guardan distancias,
y el roble y el ciprés no crecen el uno a la sombra del otro.


Jalil Gibrán
El profeta


Pues, volviendo a las andadas de lo que me compete más (recordando que acabo de llegar de misiones en la sierra tarahumara ^^), me la he "navegado" esta semana adaptandome de nuevo al ritmo de vida del familiólogo estudihambre, así que aquí les comparto unas breves palabras del buen Jalil Gibrán que me parecen acertadas y suaves... como una forma dulce de decirte los problemas que pueden venir si uno no sigue esta danza a la cual nos invita él, con la justa medida, y una manera linda de incitaros a hacer las cosas bien, de tal manera que nos deje un delicioso sabor de boca.


Pues ánimo amigos en este caminar x la vida donde difícil es avanzar sin toparnos con los problemas, pero a la vez el jugo, de las relaciones interpersonales.

Wednesday, March 12, 2008

El Problema de Dios (parte II)

¿Cuántos modos hay de ir a Dios? Tantos como personas
Joseph Ratzinger.

Es muy notoria la diferencia de los primeros momentos y aún poco más adelante, cuando se creía en un Dios Paternal (amoroso o castigador) puramente por medio de la fe, sin buscar ningún otro argumento de fondo que convenciera más que el mismo miedo al castigo divino por la incredulidad y desobediencia; en contraste con el nuevo Dios de los Filósofos, un Dios que aun no siendo persona sino el Ser mismo, sigue siendo una realidad llena de sentido.

Como dice Rudolf Bultmann: “Dios es la inseguridad del instante próximo, que el incrédulo experimenta como tener-que-existir (Daseinmüssen) y el creyente como poder-existir (Daseindürfen).” En verdad las variaciones respecto a la naturaleza de Dios y cómo decidimos actuar ante aquélla que aceptamos como cierta en la medida que nuestras capacidades y limitaciones humanas nos permiten conocerlo y acceder a Él, son muy variadas. Pero lo más importante es, que de una manera u otra tenemos siempre que acercarnos a la idea de a algo o alguien más pleno que nosotros, un Ser perfecto y no sólo perfectible como la persona.

De esta manera se demuestra por muchas vías que el hombre es un ser finito y limitado, que depende realmente de sus capacidades para conocer (razón y percepciones) y de un Ser Superior capaz de comprender todo aquello de lo que el hombre tiene una idea más no un concepto claro ni control. Ese Ser superior puede ser comprendido y aceptado como tal, en la medida en que el hombre haga analogías de lo que ya conoce con lo que intuye es la esencia de Dios (aunque fuera en dado caso de forma puramente nominal, como lo manejarían los empiristas). Pero es necesario que en un primer momento se dude inclusive de la existencia de este Ser, para entonces caer de vuelta en la necesidad del hombre a este, y por tanto creemos en su existencia, pues la necesidad no es puramente pasional ni puramente racional, sino que involucra de forma integral los aspectos característicos del ser humano, y sin ello lo obligan a desnaturalizarse.

Se trata de abandonarlo todo. Y definitivamente decidirse por una postura de las anteriormente mencionadas no puede ser más que una aventura de la decisión, un camino, es “rifársela” por algo o alguien que es mucho mejor que nosotros ya sea como Perfecto o como comprensivo de todo lo demás existente en el mundo. No puedo, ni tengo aún los argumentos necesarios para refutar o aceptar alguna teoría sobre el problema de Dios, sin embargo, tendiéndome un poco al estilo Kantiano y de Locke, creo firmemente que no puedo obtener la certeza de lo que no está en mí (la existencia de Dios) sin embargo tampoco puedo refutarla; tengo una idea de Él, y esa idea pudo haber sido formada por mi cultura y condiciones históricas, o puede ser muchas otras cosas más que ni siquiera hemos pensado, pero no necesariamente es un Ser Real que pone en nosotros la idea de su existencia.

Todo es en algún momento muy convincente, y a la vez, hasta cierto punto es también muy refutable, sin embargo, si he de llamarle intuición o quizá realmente revelación (participación del Ser), existe algo en el Dios Católico Cristiano que me atrae a confiar en Él, y como lo dice el verbo utilizado, confiar quiere decir tener fe; no hallo más argumento que pueda darme la “certeza”, pero racionalmente he demostrado que creer en la existencia de Dios, ¡no es un disparate! Sino al contrario y resulta excelente que tengamos la capacidad de atrevernos a dudar de Dios y todo lo que Él nos representa, para poder enfocarnos en todas las posibilidades del hombre con existencia independiente de un Ser Superior.

No he podido encontrar un argumento lógico y convincente, o aún un argumento puramente de experiencia, en el que realmente un ser humano explique la inexistencia de un Ser Absoluto creador, que comprende todo lo creado y le da sustento y perfección al mundo. Pero sí he encontrado argumentos de sobra para confiar en la existencia de un Ser Perfecto, y que por el momento, aún decido comprender (analógicamente) como un Padre estricto en cuanto a que tiene un principio de razón suficiente y necesidad que lo rige, sin quitarle la libertad, pero bondadoso, pues es el bien mismo, y que permite al ser humano actuar bien también en la medida en que participa de Él y su bondad, de su belleza como ser totalmente congruente en sí mismo, y en la medida que se descubre como un ser inacabado, imperfecto pero perfectible, y que pone en Dios sus esperanzas y metas para lograr superarse. Es finalmente lo que le da sentido a nuestra vida y existencia, no importa tanto si es un Dios que se crea por fe o por haber reconocido en la duda la necesidad de su existencia (aunque sí creo superior un nivel de aceptación de Dios que otro), lo importante es que se reconozca al hombre como necesitado de la perfección que se encuentra contenida en el Ser Supremo y Absoluto: Dios.

Saturday, March 08, 2008

Eating disorders

Para aquellas personas que quieran informarse sobre nuestra realidad, les dejo aquí un video y una página muy buena que tiene que ver con las enfermedades nutricionales más comunes en nuestra actualidad. Espero que les sirva y cómo es muy probable que conozcamos más de una persona con estos problemas, espero también que puedan ayudar un poco y entenderlos.

No es vanidad, aunque haya podido iniciar de esa manera, es un problema psico-biológico muy profundo que no es menos complicado de quitar que cualquier adicción.

Friday, March 07, 2008

El Problema de Dios (parte I)

El Ser al que no le damos crédito por nuestro éxito, aquél al que le atribuimos todas nuestras desgracias; o el Ser al que le agradecemos como nuestro primer principio y en quien esperamos como nuestro último fin. Dios lo puede ser todo o a la vez nada, puede ser lo mejor que nos haya pasado en la vida o lo último que hubiésemos querido imaginar.

No podemos pretender que el problema de Dios es algo del pasado o exclusivo al Medioevo, cuestionarnos la naturaleza de Dios y nuestra capacidad de comprenderlo, ha sido y será siempre un atacante constante para las grandes mentes a lo largo de la vida humana.

¿Qué tan capaces somos de descubrir la verdadera naturaleza del Ser al que hemos decidido llamar Dios o Ser Superior? No creo que aunque lo deseáramos pudiéramos librarnos de esta incógnita, parecen infinitas las cuestiones que podemos hacer sobre Él y tan limitado nuestro conocimiento, quién sabe si podremos alcanzar la verdad algún día. Lo cierto es que el hombre necesita, para sentirse pleno, responderse esta cuestión. Explicar algunos de los argumentos ante esta pregunta es ahora mi primer propósito, en segundo plano pretendo hacer notar la diferencia del Dios “de pura fe” en comparación con el “Dios filosófico”.

Si debo irme a los comienzos, me gustaría comenzar por Aristóteles (384 a.C.). El habla del Motor Inmóvil como el Incausado; es el Absoluto, el totalmente autónomo que tiene principio y fin en sí mismo. Aquél al que todos tendemos y somos atraídos, sin que se inmute. Y claro, nada tiene que ver con un ser personal ni mucho menos paternal, aunque tiempo después Santo Tomás lo retome en El Dios católico.

San Agustín (354 d.C.) nos muestra una visión de Dios en la cual el ser humano ha de refugiarse por largos años (aquélla idea de Dios que me atrevería a decir ha tenido más influencia que cualquier otra idea que, con respecto a Él, haya surgido en algún momento). El pensamiento, para este Santo, se mueve principalmente entre el alma y Dios. Así, Dios es las perfecciones reales que vemos en las cosas a un grado eminente, y la inteligencia es algo divino, pues Dios ilumina en el espíritu ideas universales, dando una visión superior de lo que se le presenta a los sentidos.

El Ser de Dios es Simple y así todas las cosas que consideramos contrarias se hacen en Él una unidad. Dios es aquél ser cuya esencia es su misma existencia, es un ser por sí. Esta simplicidad supone una pura actividad en Él (memoria, entendimiento y voluntad). La continuidad e identidad de Dios consigo mismo (memoria) es el Padre; el conocimiento que Dios tiene de sí mismo es el Hijo, y ello constituye una persona distinta dentro de la misma esencia, porque la simplicidad de Dios no es compatible con la dualidad cognoscitiva; el amor que Dios se profesa a sí mismo constituye, en fin y por la misma razón, la tercera persona, que es el Espíritu Santo. (Torre, Fernando; “Introducción a la filosofía del hombre y de la sociedad”). Considera nuestra condición humana como la limitante para adherirnos a Dios, pero tanto la ciudad terrena como la ciudad de Dios se originan de los dos amores radicales que anidan en el corazón humano. “Sólo Dios es permanente, y el sentido del hombre no capta sino una parte de la creación. Y mejor que la creación es su Creador inmutable” (Sn. Agustín; “Confesiones”).

Y quién mejor que Santo Tomás de Aquino (1224) para hablarnos del Dios Católico, un ser concreto, vivo, personal y diferente al mundo; entre Dios y las criaturas hay sólo una analogía de ser. En Él la esencia y la existencia coinciden, es primera causa, donde se encuentra la unidad absolutamente perfecta. Menciona tres vías de conocimiento de lo divino para el hombre: 1. la razón, 2. la verdad divina que baja hacia nosotros, 3. El espíritu humano es elevado hasta gozar de la intuición perfecta de cuanto había sido revelado. “La Ley Antigua ha sido nuestro preceptor en Cristo para que fuéramos justificados por la fe, Pero habiendo venido la fe, no estamos ya sujetos al preceptor”. (Torre, Fernando; “Introducción a la filosofía del hombre y de la sociedad”). Santo Tomás retoma el concepto que actualmente nos plantea la Iglesia Católica del Dios Aristotélico, adaptando el Motor Inmóvil al Dios católico y nuestra tendencia hacia Él. El fin último del hombre es Dios, nuestra felicidad consiste en la visión de Él. Además, es el autor de las 5 vías para explicar la existencia de Dios (1.por el movimiento, 2.por la causa eficiente, 3.por lo posible y necesario, 4. por los grados de perfección y 5. por el gobierno del mundo). Con esto, es definitivamente el Santo revolucionario que nos brindó muchas herramientas para poder solventar más firmemente nuestra fe en Dios, y de una forma además racional.

Hablando de revolucionarios, Martín Lutero (1483) cambió todo lo que se venía a pensar, más en un sentido práctico de la religiosidad del hombre y no tanto de Dios. Después de la edad media Lutero marca un nuevo pensamiento “Dios, y no las obras o libertad humanas, salvan al hombre” (Torre, Fernando; “Introducción a la filosofía del hombre y de la sociedad”), la visión de Lutero respecto a Dios es de Padre amoroso que perdona; la fe es la que salva al cristiano.

Haciendo aquí un intermedio, comenzamos una nueva época que será, al fin, el parte-aguas de todas las concepciones distintas sobre Dios. Antes de esto hemos considerado a un Dios conocido mediante la intuición, en el que es Él quien decide presentársenos y acercarnos a Él y su Ser Superior. Ahora, con Renato Descartes (1596), todo será diferente pues el punto de partida ya no será Dios mismo sino el hombre y sus capacidades; así entramos en la época moderna.

El tan famoso “cogito, ergo sum” que Descartes nos trae, brinda una nueva visión de Dios. Con el genio maligno pretende excluir al Dios tradicional, pero cree poder explicar así que el hombre no puede existir sin Dios. ¿No puedo ser yo en cuánto res cogitans el fundamento del ser real de la idea del prójimo? Y Descartes responde con un “sí”. (Schulz, Walter; “El dios de la metafísica moderna”). Pero, sabiendo que entendía a Dios como ser infinito, omnipotente y omnisciente, cuando intentó indagar la procedencia de la idea de un ser más perfecto que él mismo, decidió que debía venir de alguna naturaleza efectivamente más perfecta, pues era imposible que una idea viniera de la nada, e igualmente era repugnante creer que lo más perfecto podía ser consecuencia de algo menos perfecto. Por ello es necesario que esa idea fuera puesta en él por el Ser más perfecto, sino él mismo podría haber tenido todo aquello de lo que sabía que carecía. Así, Descartes quiso ver si podía arreglárselas sin Dios y fracasó, por su finitud, y ahora consigue darnos al Dios de los filósofos, y no a uno aprehendido exclusivamente en la fe (aunque existieron previas concepciones filosóficas similares en Santo Tomás y San Anselmo, Descartes marca el impacto y la línea que cambia el rumbo del pensar de todos). “El Dios de Descartes no es un mero concepto, sino la medida puesta con necesidad interna frente a mí y sobre mí, en la que yo me conozco como finito” (Schulz, Walter; “El dios de la metafísica moderna”).

Aunque siempre hay corrientes opuestas, Blas Pascal (1623) critica fuertemente a Descartes diciendo: “Pero ¿qué es este pensar? ¡Tontería!”. “Dios de Abraham, de Isaac, de Jacob, no el de los filósofos y de los sabios” (Schulz, Walter; “El dios de la metafísica moderna”) El y pensadores de su línea, deciden ver al Dios de los filósofos como abstracto e inventado en vez de buscar, tal cual Santo Tomás ya lo decía anteriormente y Spinoza lo moldeará después, a Dios no sólo por la fe sino también por la razón, en la duda hasta de Él mismo para encontrar después nuestra necesidad indispensable del Ser Superior.

“La sustancia es por naturaleza anterior a sus afecciones” (Schulz, Walter; “El dios de la metafísica moderna”), esta es la propuesta de Baruch Spinoza (1632) respecto a Dios o la Natura naturans, la única sustancia. Dios es considerado ciertamente como la causa de las cosas, pero en ellas (causa immanens), aunque impersonal podemos conocerlo por sus atributos, pero no dialogar con Él. “Mentis erga Deum amor intellectualis pars est infiniti amoris, quo Deus se ipsum Amat” (Schulz, Walter; “El dios de la metafísica moderna”), «“el amor intelectual del alma a Dios es una parte del amor infinito con que Dios se ama a sí mismo”».

Contemporáneo del buen Baruch, John Locke (1632) pertenece a una corriente distinta al racionalismo. Considera que al querer hacernos una idea del Ser Supremo, es la infinitud la que, junto con las demás ideas, forma la idea de este Ser, pues al no poder conocer su propia esencia (ni la de ninguna otra idea) no tenemos de Él más que la idea compleja que se ha mencionado, habiendo venido originalmente de ideas de la sensación y la reflexión.

Pero claro que un matemático de renombre no puede olvidarse de pensar en Dios, Gottfried Wilhelm Leibniz (1646), por su parte, al hablar del mundo de mónadas se refiere a Dios diciendo que abarca todos los mundos posibles. Es un Ser metafísico incondicionado que no quiere algo sin una razón eficiente, no obra de modo irrazonable, hay una razón suficiente. Él eligió el mundo que tiene la mayor y máxima de perfección, y al hombre lo creó de modo que elige lo que le parece lo mejor. Este es el Dios de Leibniz, matemático de pies a cabeza (tanto él como su Dios).

Brevemente mencionaré también a Immanuel Kant (1724), quien postula la existencia de Dios como un principio de la razón práctica, es decir, como un principio moral, donde es necesario que el hombre crea en la existencia de Dios para poder fundamentar su moralidad y poseer algún fin al que tienda su actuar, aunque, ni Dios, ni la libertad, ni la inmortalidad, pueden ser demostradas ni refutadas.

Y marcando de nuevo una pausa, nos llega un nuevo momento histórico que se inicia con Federico Hegel (1770). La dialéctica es la ley que mueve a lo real a su acabamiento pleno. El conjunto de tesis, antítesis y síntesis es lo que llama Espíritu Absoluto y tiene fases de vida: primero aparece en sí careciendo de conciencia de sí, después se lanza fuera de sí mismo para poder reconocerse, y al final, vuelve a sí y adquiere conciencia de sí. De esta manera, basado en su fenomenología del Espíritu, Hegel considera la idea, en su significación más alta, Dios, como la verdad verdadera; el lugar en que el concepto libre no encuentra más contradicción. (Torre; “Introducción a la filosofía del hombre y de la sociedad”).

Y por último, para Heidegger (1889) el concepto de ser ahí es sumamente importante, se plantea por el ser sólo porque tiene pre-comprensión de lo que es el Ser. El ser ahí proyectante es total en su finitud, busca un límite de sí mismo y ese es la muerte. Aunque hay que mencionar que su sentido de finitud no tiene el sentido cristiano, en contraste con Dios, sino como límite extremo a partir del cual me puedo hacer presente mi finitud como sentido de mí “ser ahí”. ¿Por qué hay ente y no más bien nada? Esa es la pregunta de Heidegger, que responde al decir que no hay nada más ahí, sobre todo ningún Dios, que sustente al “ser ahí”, eso crea angustia, la Nada presenta a mi propio no ser, que consiste en que yo estoy entregado a mi responsabilidad. Heidegger pone a la nada para poder elevarse ante todos al dudar, inclusive ante Dios mismo; “la nada es el ser mismo, cuya verdad se revela al hombre cuando se ha superado a sí mismo en cuanto sujeto, esto es, cuando ya no se representa al ente como objeto” (Schulz; “El Dios de la metafísica moderna”).

Con esto concluyo el recorrido histórico a través de los postulados más importantes que han tenido los filósofos con respecto al problema de Dios.

Saturday, March 01, 2008

Día de la Familia

El primer domingo de marzo de cada año está ya establecido como el día de la familia, un día específico que pretende recordarnos lo indispensable que resulta la familia para la sociedad, a causa claro de lo indispensable que es para la formación y desarrollo de cada persona.

Para este día se han estado activando muchas campañas que promuevan el sano desarrollo de las familias y buscan que se le regrese un sentido a la convivencia familiar: “¿Platicas con tu familia?, EMPIEZA HOY”, “¿Comes con tu familia?, EMPIEZA HOY”, entre otras que se han estado impulsando en toda la República. El material de apoyo de estas campañas me parece muy bueno y he querido compartir, aparte del “slogan”, los comerciales televisivos que han salido y, en lo personal, me gustan mucho. Este que a continuación se presenta es más que claro, y va muy ligado con el comercial de radio en el que se menciona que lo único que platican las familias al comer es “el sonido de los platos y cubiertos”:


Como decía un artículo que leí hace poco, en un mundo donde lo más sobresaliente son las “hipercomunicaciones”, lo que más nos falla es también nuestra capacidad de comunicarnos. Estamos rodeados de medios de todo tipo que nos contactan con el mundo, pero a la par, estamos perdiendo la capacidad de comunicarnos claramente, y casi todos los problemas del mundo se reducen a problemas de “mala comunicación”.

Y además de este que es tan específico, se está trabajando una campaña que pretende mantenerse todo el año, en la que se promueve por lo menos una vez a la semana que la familia se reuna y realice actividades que realmente hagan que se integren y se conozcan. Donde los integrantes de cada familia, en los diversos tipos que existen, se sepan apoyo el uno del otro a raíz de convivencia en actividades divertidas y variadas (más allá de ir al cine o ver películas, donde realmente no se da una comunicación):


Que este domingo 2 de marzo, y todos los días del año, sean un día en que ustedes realmente compartan con su familia y aprendan algo nuevo entre ustedes. No se olviden que, a final de cuentas ¿qué más quiere el hombre, y qué más necesita, que nacer, crecer, vivir y morir, en familia? Ojala no se quede en un mensaje cursi que poco se va a seguir, sino que realmente entiendan que no se necesita todo el día en familia, sino saber aprovechar los buenos momentos que sí tenemos con ellos.

¡FELÍZ DIA DE LA FAMILIA! Ustedes son gran parte de la mía.