EN QUE DESCRIBE RACIONALMENTE LOS EFECTOS IRRACIONALES DEL AMOR
que en mi corazón se ve,
sé que lo siento,
y no sé la causa porque lo siento. (...)
Y cuando con más terneza
mi infeliz estado lloro,
sé que estoy triste e ignoro
la causa de mi tristeza. (...)
Y cuando con más terneza
mi infeliz estado lloro,
sé que estoy triste e ignoro
la causa de mi tristeza. (...)
Siento mal del mismo bien
con receloso temor,
y me obliga el mismo amor
tal vez a mostrar desdén. (...)
Ya sufrida, ya irritada,
con contrarias penas lucho:
que por él sufriré mucho,
y con él sufriré nada.
No sé en qué lógica cabe
el que tal cuestión se pruebe:
que por él lo grave es leve,
y con él lo leve es grave.
Sin bastantes fundamentos
forman mis tristes cuidados,
de conceptos engañados
un monte de sentimientos. (...)
Tal vez el dolor me engaña
y presumo sin razón,
que no habrá satisfacción
que pueda templar mi saña.
Y cuando a averiguar llego
el agravio porque riño
es como espanto de niño
que para en burlas y juego.
Y aunque el desengaño toco,
con la misma pena lucho
de ver que padezco mucho
padeciendo por tan poco. (...)
No huyo el mal ni busco el bien,
porque, en mi confuso error,
ni me asegura el amor
ni me despecha el desdén.
En mi ciego devaneo,
bien hallada con mi engaño,
solicito el desengaño
y no encontrarlo deseo. (...)
Nunca hallo gusto cumplido
porque, entre alivio y dolor,
hallo culpa en el amor
y disculpa en el olvido. (...)
Sin bastantes fundamentos
forman mis tristes cuidados,
de conceptos engañados
un monte de sentimientos. (...)
Tal vez el dolor me engaña
y presumo sin razón,
que no habrá satisfacción
que pueda templar mi saña.
Y cuando a averiguar llego
el agravio porque riño
es como espanto de niño
que para en burlas y juego.
Y aunque el desengaño toco,
con la misma pena lucho
de ver que padezco mucho
padeciendo por tan poco. (...)
No huyo el mal ni busco el bien,
porque, en mi confuso error,
ni me asegura el amor
ni me despecha el desdén.
En mi ciego devaneo,
bien hallada con mi engaño,
solicito el desengaño
y no encontrarlo deseo. (...)
Nunca hallo gusto cumplido
porque, entre alivio y dolor,
hallo culpa en el amor
y disculpa en el olvido. (...)
Si acaso me contradigo
en este confuso error,
aquél que tuviere amor
entenderá lo que digo.
Uno de mis fragmentos favoritos de toda la grandísima y excelente obra de esta gran mujer "orgullo mexicano", y en lo personal, una de mis favoritas grandes mujeres de la historia... Luego les estaré compartiendo más de sus complejos, certezos y hermosos pensamientos. Justo como este, que tal como ella lo dice, aquél que se ha enamorado o ha amado... entiende las cotradicciones de sus palabras.





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